La reina de sudamérica, la Presidente de Chile, Michelle Bachelet, interrumpe sus vacaciones tras permanecer tres semanas en Lago Caburgua, al sur de Chile, regresando a su oficina para atender los problemas en el sistema de transporte público en la capital chilena, inaugurado en su ausencia, que ha presentado fallas: el Transantiago.
Cansada de lidiar contra los intereses peruanos en Chile, a Michelle le valió madre y mejor se trasladó a Brasil para lucir que ella todavía está muy buena … para gobernar.
