Se han ido discretamente, sin hacer ruido. Los guiñoles, veteranos personajes de la tele española creados –hace 13 años– a imagen y semejanza de Les guignols de l’info franceses, parodiaron ayer por última vez la actualidad en el programa de la SER Hoy por hoy, intervención que compaginaban con la del late show de Cuatro Noche Hache. Tras la desaparición de este espacio, a principios de junio, la cadena privada ha decidido enterrar a los muñecos de látex.
Según informó ayer Cuatro, los guiñoles dicen adiós ya que Noche Hache iniciará una nueva etapa después del verano, con otro formato y horario diferente. Al cambio se suma, reconocen desde la cadena, “el alto coste que suponía un contenido de producción tan complejo” como Los guiñoles, a los que califica de “auténtico referente de la información televisiva en clave de humor”.

DECISIÓN ‘EDITORIAL’
Los populares e irreverentes personajes llegaron a España de la mano de Canal+, en 1995, con Lo + plus. Posteriormente tuvieron su propio informativo diario, Las noticias del guiñol, primero en Canal+ y después en Cuatro. Desde septiembre del 2006 formaban parte del show presentado por Eva Hache, además de participar en la tertulia radiofónica de la SER y en el Canal Viajar. Los datos son contundentes: alrededor de 3.500 entregas, más de un centenar de muñecos y una veintena de galardones, entre los que destacan tres Ondas, cinco premios de la Academia de la TV y dos Antenas de Oro. Eso sí, sin perder un ápice de su filosofía inicial: “Una parodia de la actualidad que daba otra visión de la realidad a través de unos títeres con un componente netamente humorístico y periodístico”, según Rafa Jaén, director de Los guiñoles las dos últimas temporadas.
La noticia de la desaparición no ha dejado indiferente al equipo, formado por 45 personas. Su máximo responsable se enteró esta misma semana y la ha encajado con una “relativa” sorpresa. “Lo respeto, aunque puedo estar más o menos de acuerdo — confiesa Jaén–. Hay razones económicas, pero la decisión final es editorial. Me da mucha pena”. Y pone como ejemplo, sin citar cifras, el complejo proceso de creación: mientras en una ficción un actor encarna a un personaje, cada guiñol necesita tres personas para cobrar vida (dos para moverlo y uno para darle voz).
Jaén también niega haber recibido presiones …..

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