sábado 9 de octubre, 08:00 AM

MANAGUA (AFP) – El llamamiento del presidente nicaragüense, Daniel Ortega, a sus ciudadanos para que coman guisantes ante la escasez y alto precio de los frijoles, desató revuelo y toda clase de bromas en las redes sociales de internet: “Con mi estómago que no se meta”, escribió un ‘bloguero’.

El precio del frijol estaba en alza por segunda semana consecutiva en Centroamérica, a raíz de la escasez causada por la pérdida de cultivos debido a las copiosas lluvias, perjudicando a miles de familias pobres que lo consumen diariamente.

Para encarar la escasez y el alto precio del frijol, cuyo precio subió en Nicaragua de 64 a 97 centavos de dólar, Ortega llamó hace unos días a sus compatriotas a empezar a comer arvejas (guisantes), alimento de poco consumo en el país y que muchas familias consideran un lujo que compran sólo para Navidad.

“Como tenemos problemas con el frijol y contamos con arvejas, que es un gran alimento; claro, no está en nuestro hábito alimentario, pero es un gran alimento, es agradable, ya bien cocinada y frita como (si fuese) frijol, nos alimentamos con arvejas”, expresó Ortega.

Asimismo, funcionarios del Gobierno pidieron el viernes a la población que se abstenga de comprar frijoles durante dos semanas, con el fin de acabar con la especulación.

El llamamient del presidente no ha estimulado la demanda de arvejas en el país, según diversos comerciantes a AFP, pero detonó una nueva polémica entre sandinistas y opositores al Gobierno, y alimentó el ingenio de los usuarios de internet.

“El comandante Daniel siempre enseñándonos cosas y guiándonos como un maestro”, aplaudió un periodista de una radioemisora oficial, conocido como el ‘Súper Reportero’, en el ‘blog’ de un diario local.

“Eso es como decirle a la gente que a falta de pan, que coman pastel”, replicó una ‘bloguera’ que se identificó solo como Marta.

“Que se las coma él, hasta que se harte, que no joda”, indicó Pito Pérez, en el ‘blog’ de El Nuevo Diario, uno de los dos rotativos de mayor circulación de Nicaragua.

“Presidente: sugiero que antes de sugerir comer arvejas, las coma usted sistemáticamente por unos 15 días y después ratifique o rectifique su sugerencia”, escribió un internauta que se identificó como “Nicaragüense”.

“Que se la coma él y su familia, con mi estomago que no se meta”, agregó un usuario que se identificó solo con puntos suspensivos en el ‘blog’.

En cambio la propuesta de las arvejas fue defendida por Pancho: “Ignorantes son los que critican sin ningún fundamento” al presidente, considera.

La propietaria de un pequeño supermercado de Managua, Salvadora Sacaza, dijo a AFP que los guisantes son uno de los productos que menos compran sus clientes.

Lo mismo indicaron responsables de otros comercios de la capital, donde un pote de 250 gramos de guisantes vale entre 0,55 y 1,2 dólares.

Para miles de familias de Nicaragua, el segundo país más pobre de América Latina después de Haití, plato sin frijoles equivale casi a no comer.

“No hay como mis frijolitos”, expresó a AFP Joaquín, un cartero de 52 años de Managua.

Una familia nicaragüense promedio de cinco personas consume medio kilo de frijoles por día, que usualmente comen acompañados de arroz al almuerzo. Al desayuno y la cena los fríen con cebolla y los mezclan con arroz para hacer el popular ‘gallo pinto’, que también se come en otros países centroamericanos.

Y hacer ‘gallo pinto’ con arvejas es una “estupidez”, dijo Sacaza.